Capitulo 3 - Lucha interior

dilluns, 8 de juny de 2009 a 13:07
Ya en la calle cogí un cigarrillo de la ya casi extinta cajetilla en la cual podía reflejarse el estado económico de mi bolsillo y me lo encendí, había mucha gente caminando arriba y abajo, algunos con mas prisa que otros pero el ambiente que en esa calle se respiraba era el de una ciudad comercial, todo abarrotado de gente comprando, vendiendo, incluso podían observarse diferentes puntos con malabaristas y diferentes artistas de circo ofreciendo su entretenimiento a los visitantes de la ciudad, de entre todos ellos vi un mercader el cual tenia la tienda en un carromato tirado por mulas, este tenia colgado en el pequeño techo amuletos y diferentes artilugios exóticos los cuáles llamaron mi atención de inmediato.

Así pues, me dirigí hacia él cuando al estar a escasos 10 metros del susodicho carro alguien cayó en un montón de paja situado justo al lado de la tienda. Estaba demacrado, tenía golpes por doquier y quemaduras en parte del brazo derecho y en el vientre, no me dio tiempo a reaccionar cuando un extraño hombre ataviado con ropaje negro y la cara cubierta se dirigió hacia el y le arranco de la mano izquierda un pequeño bulto que parecía ser un trapo, se dirigió hacia el vendedor y lo cogió del cuello zarandeándolo, entonces le preguntó algo en un idioma que desconocía y recibiendo lo que creo que fue una negación le cortó el cuello sin vacilar, cogió un papel de dentro del vehículo ecuestre y desapareció ante los ojos de todo el mundo.

Fue entonces cuando me acerque al hombre tirado en el montón de paja para cerciorarme de que aun seguía con vida cuando vi que tenía las pupilas blancas y la marca de una luna atravesada por dos lanzas en el pecho, no tarde en adivinar que se trataba del símbolo de uno de los grandes grupos de la ciudad, en concreto al grupo de Aille, el tipo del bar, de repente se me acercó un muchacho de no mas de 15 años, se acercó a mi y me dijo k me fuera de allí si no quería acabar como él, me cogió de la mano y empezamos a correr por los callejones durante cinco minutos hasta que llegamos a una calle mas estrecha donde solo podía observarse una pequeña tienda, en su cartel desgastado por el tiempo podía leerse: "Componentes y antigüedades El Taciturno", una vez mas el destino jugaba a mi favor.

Al entrar en la tienda, el olor a rancio de apoderaba del lugar y el sonido de la campana de la puerta ya no sonaba como debería hacerlo antaño, al fondo se observaba un pequeño escritorio de madera trabajada y alrededor de el, muchos y variados objetos que yo desconocía y que tenian pinta de provenir de muy lejos, a la derecha de la mesa podía verse una armadura con placas que parecía muy pesada y a su lado un estante lleno de lanzas y espadas, en ese momento apareció un hombre procedente de la trastienda y le dijo al chaval que se fuera, así pues el chico dejó la tienda y se fue corriendo calle abajo, el hombre se acercó a mi y me dijo que me acomodara en una vieja silla que había allí.

- Pregunté en la posada de la plaza por un hombre y me dieron esta dirección y...
- Ya lo se, no hace falta que me digas mas, Rin me ha contado el resto, es mi nieta y trabaja como camarera en ese antro pestilente.
- En fin, para que buscas a Eder, joven soldado?
- Como ha sabido que yo...?
- Tu espada y los fardos te delatan -Dijo el dueño de la tienda-
- Quiero cambiar este país, y me han dicho que la mejor manera de hacerlo es entrar en un grupo.
- Ah esta juventud, siempre queriendo cambiar el mundo...Se puede saber el motivo que te impulsa a unirte a uno?
- El gobierno mató a mi familia...quiero hacerme mucho mas fuerte, por mi y por este país corrupto -Dijo Banth cerrando el puño con rabia-
- La venganza no te conllevará nada bueno, pero tus ideales entusiastas me han hecho recordar mi juventud, soy Eder, jefe del grupo Rune Soldiers y si quieres cambiar el mundo primero de todo tendrás que empezar por cambiarte a ti mismo.
- Y como se supone que lo haré, no tengo dinero ni..."habilidades"
- Jajaja, zagal te queda mucho por aprender, esa espada que llevas a la espalda, la has llegado a usar en todo su potencial?
- Todo su potencial? A que se refiere?
- Ahora lo entenderás, ves esos brazales encima de mi escritorio? (el hombre señaló hacia su mesa), póntelos en ambos brazos.

Banth se adelantó y cogió uno de ellos cuando se dio cuenta que no podía sostener su peso con una sola mano, pesaba mas que todo el equipaje junto, cuando acabó de ponérselas estaba empapado de sudor y tenia el cuerpo agarrotado.

- Viejo...no puedo más, esto es un infierno...
- Se puede saber a quien llamas viejo?

Fue entonces cuando desapareció y de repente se puso detrás suyo y empezó a propinarle un seguido de golpes que acabaron por dejarle inconsciente.

- Ya es hora que despiertes al autentico guerrero que hay en tu interior, Banth, caballero de la runa de Helahe...

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Y hasta aqui el capitulo 3, al final lo he tenido que rehacer todo por que no me ha acabado de gustar el proyecto inicial, espero que guste igual que los demas y que como todos sabeis acepto críticas y cometarios de todo tipo :D

2 comentaris

  1. Anònim Says:

    kiero maaaas xDDDD

    vigila una mica las comas, te aconsejaría yo. Pero el resto way, stoy deseando leer el siguiente capi.

    petus =)tu anonima mujer

  2. Anònim Says:

    tick tack, tick tack... que nos dormimoooos!!

    petus =)

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